La mañana del 28 de febrero de 2018,
Silvano Guerrero, dirigente de la Comunidad Campesina de Alto Pampas, recibió
la llamada de un funcionario del Gobierno Regional de Huancavelica que lo
invitaba, dentro de dos días, a asistir a Palacio de Gobierno para la firma de
un “convenio de colaboración y afianzamiento hídrico” que celebrarían con los
vecinos de Ica. Guerrero, representante de los comuneros que viven alrededor
del Trasvase Choclococha, y quien en 2007 lideró con éxito una protesta para
que el Estado no construya ductos sobre sus humedales, no sabía de qué convenio
le estaban hablando.
En
las fotos oficiales, tomadas el 2 de marzo de 2018 en Palacio de Gobierno,
aparecen el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski; la extitular del Consejo
de Ministros, Mercedes Aráoz; el exministro de Agricultura, José Arista; y los
gobernadores de Ica, Fernando Cillóniz; y de Huancavelica, Glodoaldo Álvarez.
Además de otras autoridades locales y regionales que resaltaron el “largo
proceso de diálogo y entendimiento” para llegar a este acuerdo. Ningún
dirigente de las comunidades involucradas estuvo presente.
El
convenio lleva el nombre de “Sistema de afianzamiento hídrico de los valles de
Ica y Pisco, en Ica, y áreas irrigables de las provincias de Huaytará y
Castrovirreyna, en Huancavelica” y, según los comunicados oficiales, está
“orientado a impulsar el desarrollo de la agricultura” con la construcción de
dos nuevas represas y la habilitación de sistemas de riego todo el año.
Ismael Muñoz es profesor del Departamento de
Economía de Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y coautor del libro
Aguas en Disputa, que recoge los intentos de diálogo que mantuvieron los
gobiernos regionales de Ica y Huancavelica para lograr el uso compartido del
agua. Él destaca la transferencia del PETACC a ambas regiones y la creación de
la MANRHI como hitos en estos años de diálogo, pero muestra preocupación por
las demandas que quedaron pendientes y no fueron incluidas en el convenio.
“El
acuerdo debió incluir detalles precisos sobre los beneficios que recibirá
Huancavelica y esto pasa por un trato equitativo para evitar nuevos conflictos.
Se ha avanzado mucho en el diálogo, pero la falta de comunicación podría
afectar todo el proceso. Esperamos que este acuerdo político se alimente de
proyectos concretos y solucione las demandas pendientes de todas las
comunidades”, añadió.
El
entonces gobernador de Huancavelica aseguró que los huancavelicanos sí sacarán
provecho de este pacto, pues se diseñarán proyectos de siembra y cosecha del
agua, se construirán cochas, se hará un inventario de lagunas y se tenderán
sistemas de riego. Al preguntarle con qué recursos se concretarán estas obras,
dijo que ese aspecto quedó pendiente. “El mecanismo Merese es un pago
voluntario. En realidad, necesitamos que el Congreso apruebe el cobro de un
verdadero canon del agua para tener recursos directos. Pero los compromisos
están y la voluntad política también. Es el mejor acuerdo que pudimos lograr”,
añadió Álvarez.
Los
acuerdos adoptados en las mesas de diálogo y las promesas que no llegaron a
aterrizar en el convenio firmado en marzo de 2018 están ahora en manos de los
nuevos gobernadores regionales: Maciste Díaz (Huancavelica) y Javier Gallegos
(Ica). Ellos decidirán si continúan y perfeccionan las propuestas o vuelven
todo a fojas cero.
Fuente: https://www.connuestroperu.com/consumidor/ecologia/59935-huancavelica-ya-seco-laguna-truchera-ye-dispone-trasvasar-mas-agua-a-ica
